| 1 cuota de $23.999,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $23.999,00 |
| 1 cuota de $23.999,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $23.999,00 |
| 2 cuotas de $12.936,66 | Total $25.873,32 | |
| 3 cuotas de $8.738,83 | Total $26.216,51 | |
| 6 cuotas de $4.745,80 | Total $28.474,81 | |
| 9 cuotas de $3.688,64 | Total $33.197,82 | |
| 12 cuotas de $3.019,07 | Total $36.228,89 |
«En esta familia no hay jefes, somos una cooperativa». Lo dijo Mafalda cuando un vendedor llamó a su puerta preguntando si el jefe de la casa podía salir al rellano. Evidentemente, la niña entendió que en los tiempos que corren eso era una tontería. Rebelde, inteligente e idealista, Mafalda comprende mejor que cualquier adulto que en su casa no debería haber estereotipos. La familia sin apellido de Mafalda es algo más que una foto en el mueble-bar: quiere más. De hecho, desde la primera viñeta hasta la última, emprende un viaje para defenderse de la vulgaridad a la que parecía abocada, para salir de la monotonía, para demostrar que la normalidad no existe y que las bases de lo que significa «ser familia», en todo caso, las pondrá cada uno de ellos.
